Escribir como ejercicio o vicio
Seguramente ya van a ser 30 años escribiendo en blogs, redes sociales y sitios web. Creo que es una compulsión, algo parecido a RAYAR UNA PARED: está ahí, entonces hay que escribir (eso diría mi hija la grafitera-muralista). En alguna época logré generar impacto; hoy creo que escribo para mí mismo y para algunos familiares y amigos locos que todavía me leen.
Los jóvenes ya no escriben, o al menos esa es mi impresión. En los últimos años como docente, ningún joven inquieto se ha acercado a decirme o escribirme: «Profe, échele una ojeada a mi blog», «Mire este post que escribí» o «Quiero mostrarle un artículo de investigación». Y eso que a veces hasta les dejo la tarea. Aunque todavía guardo la esperanza en alguna estudiante que tiene talento, pero que, a veces, no tiene tiempo.
Escribir es un ejercicio como caminar, ir al gimnasio o correr una maratón. A algunos nos gusta hacerlo. Puede que no ganemos ningún concurso, pero nos ayuda a mantenernos activos y dementes. De paso, nos permite quejarnos de la vida o vanagloriarnos de ella.
Escriba de vez en cuando. Es gratis.
Nota sobre el uso de inteligencia artificial: este texto fue revisado y ajustado con apoyo de inteligencia artificial para mejorar su ortografía y sintaxis, conservando las ideas, el tono y la intención del autor.
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