Cuando se va nuestro perrito... BJÖRN!!!
Mi vida adulta ha estado acompañada de compañeros perrunos y gatunos, Boy, Roko, Sakura, Yoda, Hermione, Lizzie, Dragon, Darcy, Thunder, Luka, Kira... El último en llegar en estos tiempos fue Björn un gigante amoroso, destructivo, feliz, amarillo, de pelo enredado, con barbas hasta en los ojos, desordenaba todo y podía transformar nuestro hogar en segundos por su cuerpo y cabeza gigante y siempre todo a su paso podía estar en riesgo, su curiosidad siempre presente y con su boca gigante le encantaba morder mi brazo delicadamente.
Mi gigante amoroso se nos fue esta semana, su raza era de un delicado manejo y mi hijo y nuera quién fueron sus responsables (y hoy tienen un dolor más profundo que el mio), le dieron la mejor calidad de vida, tiempo y los recursos necesarios para que tuviera una vida bonita. Sin embargo... Se nos fué, él venía a acompañarnos solo un ratico.
Cuando un perrito se va todo se nubla, nos sentimos solos, nos sentimos profundamente tristes, no es fácil comenzar el ciclo de aceptación y es complicadísimo verbalizar todo el dolor que asume nuestra mente y corazón, las preguntas del por qué estan presentes en cada momento, uno lo ve por todas partes y en cada animal que se cruza, en ciertas actitudes de las personas, en los objetos que deja en el hogar, en todos los daños que hizo para dejar marcas eternas en nuestro hogar y todos quienes estan relacionados con el se afectan duramente con su partida.
Su partida es un ciclo difícil de cerrar, aún en casa hay nombres que no pronunciamos más pues, ese llamando no va a tener respuesta; ellos en silencio (algunos no tan silenciosamente) ante un llamado siempre corren a nosotros y nunca nunca estan tristes o bravos con nosotros por nuestras ausencias, siempre nos perdonan al vernos, su respuesta es alegre, cariñosa e intensa. Y hoy, mi Björn, su nombre poderoso de origen nórdico que traducía oso y marrón, será un nombre vetado a mi voz, solo se mantendrá presente en mi pensamiento.
Todos aquellos que hayan perdido un acompañante de este nivel, comprenderán mi tristeza y dolor, escribo no para ustedes, escribo para mi, para intentar entender por qué nos dejó tan temprano... Solo dos añitos... Y para perdonarme por no dedicar más tiempo en caminar y compartir con él...
Todos tenemos la esperanza del cielo de los perritos y gaticos...
BJÖRN!!
Nota: También escribo por el recuerdo de Matias de mi amiga Caro, de Bolero de mi amigo Alejo, Sabrina de Cata y July, y de Kira de mis sobrinos Martín y Jero (que también se fue demasiado pronto).

Es demasiado triste, duele, pero si creo que hay un « Cielo » para nuestros perritos que vinieron para darnos felicidad y compañía 🫂
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